Don Perignon: “Antes el Día Nacional era de los boricuas y hoy del mundo entero”

El timbalero puertorriqueño habló en exclusiva con Salserísimo Perú sobre el Día Nacional de la Salsa, la nueva generación de salseros en Puerto Rico y mucho más.

Pedro Morales Cortijo es, hoy por hoy, uno de los personajes más respetados de la salsa en Puerto Rico. Don Perignon, como lo conocen, es el líder de La Puertorriqueña, orquesta boricua que en los últimos treinta años no ha dejado de sonar en las principales radios salseras del mundo ya sean por temas como ‘La fuga’ (interpretado por Lusito Carrión) o su más reciente hit, ‘Perdóname por quererte’, del álbum ‘Música Maestro’ lanzado en 2014.

Él, así como Rafael Ithier, Andy Montañez y José Alberto el Canario, entre otros, estará presente en el Día Nacional de la Salsa 2017. Es por ello que Salserísimo Perú se puso en contacto y ahora plasma el sentimiento más profundo de este músico por el ritmo al que le entregó más de 40 años de carrera artística. Aquí la entrevista completa.

Por: Daniel Álvarez

¿Cuál es la situación actual de la salsa en Puerto Rico?

La salsa está muy bien en Puerto Rico. El problema que tenemos aquí también lo hay en Nueva York y toda esta parte del hemisferio norte, que es el hecho de que han desaparecido los locales de baile. Hay muchas orquestas buenas, pero hay muy pocos lugares donde expresarse. Nosotros estamos pasando por una buena racha, pero a mí me gustaría que todo el mundo tocara.

¿Y entonces cómo ve a la nueva generación de salseros de Puerto Rico?

La nueva generación de músicos no es abundante, pero te digo que ellos están haciendo lo necesario para coger ese bastón generacional. Acá en Puerto Rico las orquestas de salsa son muy longevas y se han negado a desaparecer. Yo tenía siete años cuando veía al Gran Combo y hoy los sigo escuchando. Igual con Willie Rosario, Bobby Valentín y la Sonora Ponceña, por solo mencionarte algunas orquesta tradicionales. Hoy en día, en Puerto Rico, abundan las orquestas, pero no los locales de baile. Ahí se complica un poco el escenario. Pero de que la salsa está en buenas manos, está. Eso sí, no se tienen que quitar, ni desesperarse, porque yo aguardé 30 años. Yo cumplo  42 años en la música y hace 10 años recién que me conoce mucha gente. Yo era conocido, pero era alguien más en el ambiente al que las personas se olvidaban de cómo se llamaba. Hay que tener fe, pero eso sí, estar preparado, porque el día que te abren la puerta no puedes empezar a practicar. Tienes que estar ready, ya.

¿Qué dice de la nueva salsa que se hace en Puerto Rico?

Veo a los músicos jóvenes haciendo una tremenda música y producciones. Ya han madurado mucho y ahora ellos quieren conquistar al público que nosotros también le tocamos. Ahora nos tenemos que preocupar los veteranos por seguir vigentes y ello significa que tenemos que seguir haciendo producciones aunque los discos ya no sean negocio. Hay que mantenerse para que la gente nos escuche. No podemos dejar de grabar, porque es un compromiso que uno tiene con sus seguidores de darle cada cierto tiempo un material para que ellos lo comparen y se hagan fanáticos de nuevos temas.

¿Usted ya está trabajando en una nueva producción?

Sí estamos trabajando en una nueva producción, estamos en la etapa de escoger los temas y hacer los arreglos musicales. Tenemos con fe la expectativa de comenzar a grabar en el mes de mayo y si Dios lo permite trataremos de terminar antes de setiembre para tenerla en el mercado en el mes de octubre.

En general ¿hacer salsa hoy es un buen negocio?

El negocio de la salsa está muy bien. En Colombia se escucha mucho, en Perú hay un resurgimiento monumental y en Panamá también. Estamos a la espera de que las relaciones con Cuba prosperen para hacer ese intercambio musical. La salsa está llegando a México, a otros lugares tan lejanos como Europa; Italia, Francia, Suiza, Canadá. En estos momentos hay congresos de salsa hasta en Israel y Japón. Yo no tengo de que la salsa nunca va a morir. Siempre va haber un bailador y un músico salsero, y digo músico salsero, porque para tocar salsa el músico debe tener gusto. No es simplemente dominar la materia musical. Hay que transmitir sabor y gusto para que la gente que vaya a bailar, aunque no tenga noción musical, se sienta motivada a hacerlo.

¿Y los géneros tradicionales de Puerto Rico como la bomba y la plena? ¿El gobierno hace algo para preservarlos?

La bomba, la plena y la música folclórica de Puerto Rico han resurgido a una velocidad insospechada. Hoy en día los grupos de bomba y plena tienen las mismas oportunidades que los de salsa. Están viajando al mundo entero. La gente está interesada en aprender esa música. El gobierno no tiene un plan, pero las asociaciones del pueblo y los grupos del pueblo sí tienen una estrategia y la están logrando.

¿Qué significa el Día Nacional de la Salsa para los puertorriqueños?

El Día Nacional también es algo que fue un sueño que fue tomando color año tras año. Yo tuve la oportunidad de estar en el primer Día Nacional, que era un formato más sencillo. Nosotros llegamos allí y vimos que eso era algo bueno para el ambiente de la salsa y para el pueblo puertorriqueño. Y lo mejor de todo es que se ha ido insertando internacionalmente en el corazón de un público al que le gusta este género. Antes el Día Nacional era de los puertorriqueños y hoy es del mundo entero. Yo no sé si Pedro Arroyo tuvo alguna vez idea de lo que estaba creando.

¿Y para usted qué significa?

Yo tuve la oportunidad de ir en varias ocasiones con Andy Montañez, pero siempre soñé en ir con mi orquesta, y cuando sucede es algo bien rico. El honor más grande para una persona como yo es que mi país me vaya a rendir un tributo a través de la nominación de la emisora Zeta 93, que entendió que mi trayectoria se debe celebrar. Eso es mucho más de lo que yo puedo esperar del género al que me entregué en vida.

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